PREGONAUTAS

Las decisiones históricas del TEPJF en materia de paridad, tienen fondo, causa y retos

Por: Omega Vázquez

Es obligado reconocer como históricas las determinaciones del TEPJF tras escuchar la voz colectiva feminista, de organizaciones como la Red Nacional de Mujeres defensoras de la Paridad en Todo y muchas otras, la lucha por la defensa de las acciones afirmativas que garanticen la democracia paritaria en México.

Las y los magistrados en materia electoral han dado un golpe en la mesa y obligado a los partidos políticos a obedecer la ley de paridad, a pesar de los múltiples intentos de estos por saltarse la ley, simular, engañar y desviarse, mismos que siguen lastimando la democracia paritaria en México. Pero lo sucedido en días anteriores ha dado muestra de estar en una ruta que no tiene retorno y que deberá, en algún punto, posicionar a mujeres con una verdadera agenda de avance hacia el futuro de igualdad sustantiva por el que luchamos. Sin embargo, está muy lejos de ser una realidad nacional.
Otra historia muy distinta se escribe en los estados.

Si desean conocer algunos ejemplos; voy a tratar de resumir años de historia en los próximos seis párrafos,-algunos probablemente extensos, aunque me reproche el lector.

¿Preparad@s? Bien, todo inició con la cuota de género 50% y 50% Se le llamó cuota porque debió ser obligatoria debido a que, entonces, cuando lo dejaron a criterio de los líderes de los partidos, no se llegaba ni al 30%. La repuesta patriarcal de contraataque fueron las “Juanitas”: -amigas, parientes, conquistas, esposas.

Entonces se tuvo que instalar la paridad horizontal después que los partidos inscribían también como suplentes de las titulares mujeres a hombres que después se quedaban con los cargos.

Cuando esto fue prohibido, hacían renunciar a titular y suplente para que entrase la siguiente fórmula de hombres en la lista. Una vez que esto también se reformó, hubo algunos personajes que estuvieron registrándose con nombres de mujeres en las listas dispuestos incluso a vestirse como tales, para tomar su lugar, y no, no es broma.

Bien, podría usted pensar que con eso sería suficiente para que respetaran la participación política de las mujeres en este machista país, ¿verdad? Piense otra vez.
Para muestra…las pasadas históricas elecciones y a pesar de los discursos, continúa la simulación patriarcal de los partidos políticos ¡todos! en los que privilegiaron a personas a modo de los liderazgos de antaño y sin importar el color, hubo desplazamiento y un intento obvio por desaparecer a las mujeres competitivas de la escena electoral.

Ayer celebramos la histórica conformación de la Cámara baja, que contará con 250 diputadas y 250 diputados, gracias también a un fallo del Tribunal que obligó a uno de los partidos a enviar a su fórmula de mujeres y no a la de hombres en la lista de RP, mismo con carácter de obligatorio. Sin embargo, este avance a nivel federal en San Lázaro, no se parece en nada a lo que está sucediendo con las salas regionales y los criterios para definir las candidaturas, los juicios, las impugnaciones, los abusos de poder patriarcal sobre mujeres a quienes arrebataron candidaturas, o se las dieron pero sin ningún apoyo económico, o las están eliminando de las listas plurinominales por criterios poco transparentes.

En ese escenario adverso para la paridad, las decisiones del TEPJ son una luz en el camino, con la Ley de paridad de fondo, la lucha feminista como causa nacional y el gran reto de replicarse en los tribunales regionales, en cada partido y todos los escenarios estatales en México. Hasta llegar a ser una realidad en próximos procesos, ahora la democracia paritaria y cito a la abogada feminista Adriana Leonel de Cervantes “debe ser el piso, no un techo”. No hemos llegado, estamos en el camino. Pero sabemos la ruta, estamos uniéndonos, somos más la mitad del mundo.

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