PREGONAUTAS

Desperdicio de comida, más grave de lo que imaginamos

Por: Luisa Sánchez

Cuando abres tu refrigerador y ves que hay algún alimento vencido o con mal aspecto, ¿cuál es tu reacción inmediata? Lo más seguro es que tu respuesta haya sido tirarlo a la basura, pero te has preguntado ¿qué es lo que esta acción implica?

En datos recopilados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la organización británica sobre residuos WRAP. En el denominado «Índice de desperdicios de alimentos 2021» nos muestra que en el año 2019, hubo 931 millones de toneladas de alimentos desperdiciados. Esto indica que más del 17% de la producción total de alimentos en el mundo fue a parar a la basura.

Esto ocurre mientras existen 821 millones de personas que padecen de hambre en el mundo. Una de cada nueve personas sufre de inseguridad alimentaria, pero en realidad se producen alimentos más que suficientes para todos.

Los investigadores llegaron a una de las conclusiones más llamativas: los niveles de residuos a nivel doméstico son similares en los países de altos ingresos, medianos altos y medianos bajos. Por ejemplo, Nigeria es uno de los países del mundo donde más comida se bota, con 189 kilos por persona al año. Algo similar sucede en Ruanda, donde la cifra alcanza los 164 kilos. Holanda y Bélgica, en cambio, desperdician 50 kilos por persona al año, mientras que en Estados Unidos son 59.

 

Latinoamérica no se queda atrás y por su puesto nuestro país tampoco. Por ejemplo en Brasil se desperdician 60 kg por persona y en México 158 cada año.

La conclusión es clara, esto ya no es un problema solo de países ricos donde los consumidores compran más comida de la que pueden comer. Ahora también es un problema de países en vías de desarrollo.

Las consecuencias

Las pérdidas de alimentos conllevan el desperdicio de recursos utilizados en la producción como tierra, agua, energía e insumos, por lo que producir comida que no va a consumirse supone emisiones innecesarias de CO2 que contribuyen al calentamiento global y cambio climático.

El desperdicio también puede medirse en términos económicos a lo largo de toda la cadena agroalimentaria. En las primeras etapas de la cadena reducir las pérdidas disminuye los costos de producción, porque el sistema productivo se torna más eficiente.

La solución

Como consumidores el desperdicio de comida está directamente relacionado a nuestra vida diaria y el qué alimentos que llevamos a nuestras casas realmente vamos a comer o necesitar. Es recomendable siempre hacer una lista semanal o quincenal de comidas, así como evitar cocinar más de lo que nuestra familia consume, o de ser así buscar algún vecino, conocido, o alguien que pueda consumir esos alimentos de más.

Otra alternativa que actualmente se utiliza es donar la comida o despensa que ya no vamos a consumir o utilizar por medio de apps, un claro ejemplo es OLIO donde pones tu ubicación tomas foto y agregas descripción de lo que quieras donar y las personas que usen la app y estén cerca de ti e interesados en lo que donas lo recogen donde indiques.

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